Madonna recibió 11 nominaciones a los MTV Video Music Awards de 2026, más que cualquier otro artista y 42 años después de que su actuación en la ceremonia inaugural contribuyera a consolidar los VMAs como un acontecimiento nacional de la cultura pop. Taylor Swift quedó en segundo lugar con nueve nominaciones y llegará a la gala del 27 de septiembre empatada con Beyoncé con 30 victorias en los VMAs a lo largo de su carrera, lo que significa que un triunfo de Swift la convertiría en la artista con más premios en la historia de la gala, según Associated Press.
Las cifras reúnen dos formas distintas de longevidad en una misma edición de los premios.
El logro de Madonna se mide en décadas: ha recibido nominaciones a los VMAs en cada década de su carrera discográfica y vuelve a encabezar la lista más de cuatro décadas después de que MTV adquiriera un papel central en la promoción de los artistas.
El hito de Swift es acumulativo. Con una victoria más, puede superar a Beyoncé en el total de triunfos en categorías competitivas de los VMAs.
Ambos logros se producen en una entrega de premios creada para un ecosistema mediático que ya no existe en su forma original.
La historia de Madonna con los VMAs comienza con el propio evento
Los primeros MTV Video Music Awards se celebraron en 1984, cuando la televisión por cable y los videos musicales se convertían en herramientas cada vez más poderosas para determinar qué artistas llegaban al público masivo.
La interpretación de Madonna de “Like a Virgin”, escenificada con un vestido de novia, se convirtió en una de las imágenes emblemáticas de aquella primera ceremonia. Reuters describe la actuación como un momento que ayudó a afianzar tanto a Madonna como a los propios premios en la cultura popular.
Su historia en los VMAs continuó después de aquella actuación.
Madonna se convirtió en la primera solista femenina en recibir el Video Vanguard Award en 1986 y ganó el premio al mejor video femenino por “Papa Don't Preach” al año siguiente.
Los reportes actuales utilizan dos cifras ligeramente distintas para el total de premios de su carrera. La AP contabiliza 19 VMAs competitivos, mientras que Reuters informa de 20 al incluir el reconocimiento honorífico Video Vanguard.
Esa diferencia obedece al método de conteo y no a un desacuerdo sobre los hechos.
Sus nominaciones de 2026 incluyen video, artista y canción del año, además de premios por colaboración, música dance, dirección, dirección de arte, fotografía, edición, coreografía y efectos visuales.
La amplitud de esa lista refleja la premisa original de los VMAs: los videos musicales no son solo instrumentos promocionales para las canciones, sino producciones visuales en las que participan directores, editores, directores de fotografía, coreógrafos y diseñadores.
Swift puede alcanzar el récord histórico con una sola victoria
Taylor Swift recibió nueve nominaciones, incluida la de video del año por “The Fate of Ophelia”.
Ella y Beyoncé acumulan actualmente 30 victorias en los VMAs cada una, según la AP. Si Swift gana cualquiera de sus nueve categorías, llegará a 31 y se convertirá en la artista con más premios en la historia de los VMAs.
Madonna tiene una vía matemáticamente distinta para llegar al mismo nivel. Si ganara las 11 categorías competitivas en las que está nominada, su total competitivo según el conteo de la AP podría llegar a 30.
La comparación vincula a artistas cuyas carreras se desarrollaron bajo métodos muy distintos de distribución musical.
Madonna irrumpió cuando MTV podía determinar de manera sustancial la exposición de un artista mediante la frecuencia con que un video aparecía en la televisión por cable. La carrera de Beyoncé abarca la transición de la televisión hacia las plataformas digitales. Swift se convirtió en una figura dominante en un entorno cada vez más moldeado por el streaming, las redes sociales y la comunicación directa entre artistas y seguidores.
El premio sigue siendo el mismo; el sistema que genera su audiencia ha cambiado.
El resto de los nominados demuestra que los VMAs no pueden sobrevivir solo de su legado
La lista de nominaciones no es simplemente una celebración retrospectiva de estrellas consagradas.
Ariana Grande y Sabrina Carpenter recibieron siete nominaciones cada una. Bruno Mars, PinkPantheress y Zara Larsson obtuvieron cinco. LISA, de Blackpink, recibió cuatro, mientras que varios artistas, entre ellos Shakira, Tate McRae, GENER8ION y Yung Lean, obtuvieron tres.
La ceremonia incluye a 26 artistas nominados por primera vez, entre ellos el grupo de K-pop CORTIS y la cantante viral Stella Lefty, según la AP.
Esa combinación cumple una función tanto comercial como artística.
Un programa de premios que destaque únicamente a artistas de generaciones anteriores corre el riesgo de convertirse en un evento nostálgico. Uno que presente solo a intérpretes nuevos puede renunciar a la continuidad histórica que da sentido a una marca de premios con 42 años de trayectoria.
Las nominaciones de 2026 intentan ocupar ambos espacios: Madonna ofrece una conexión directa con los primeros VMAs, mientras que decenas de nominados por primera vez representan públicos y formas de descubrir música que no existían cuando comenzó la gala.
MTV ahora distribuye sus premios a través de las plataformas que reemplazaron su dominio original
La ceremonia del 27 de septiembre se transmitirá en vivo por CBS y MTV y por Paramount+ en Estados Unidos, antes de estar disponible de forma más amplia en plataformas de streaming.
Ese modelo de distribución ilustra la transformación del negocio que rodea a los premios.
MTV fue alguna vez uno de los principales destinos para ver videos musicales. Hoy, el público descubre y reproduce videos en YouTube, TikTok, Instagram y servicios de streaming, a menudo sin interactuar en absoluto con MTV.
Por consiguiente, los VMAs funcionan menos como una entrega de premios dedicada a contenidos que el público encontraba principalmente en un canal de televisión y más como un evento en vivo que reúne a artistas y comunidades de seguidores formadas en numerosas plataformas competidoras.
Eso cambia la forma de medir el éxito de audiencia.
La audiencia de la televisión tradicional sigue siendo importante, pero la interacción en redes sociales, los clips, las visualizaciones en streaming y la conversación en línea pueden prolongar la vida comercial de una actuación mucho más allá de la transmisión.
Unos pocos minutos de una entrega de premios pueden generar días de difusión en plataformas que no existían cuando Madonna actuó por primera vez en 1984.
La votación de los fans mide tanto el entusiasmo organizado como la preferencia artística
Los fans pueden votar en 13 categorías, y la mayoría de las votaciones permanecerán abiertas hasta el 25 de septiembre. La votación para elegir al mejor artista nuevo continúa durante la ceremonia.
Eso significa que muchos resultados de los VMAs están diseñados para verse influidos por la capacidad de movilización de las comunidades de seguidores.
Un premio decidido por los votantes no mide exactamente lo mismo que uno determinado por un jurado cerrado de críticos o profesionales de la industria. Combina la preferencia artística con la intensidad y la participación del público.
Por lo tanto, los artistas con bases globales de seguidores excepcionalmente organizadas pueden obtener resultados particularmente buenos en las categorías sometidas a votación.
Las categorías técnicas y otros reconocimientos pueden funcionar de manera diferente, al distinguir el trabajo profesional que implica producir videos y no solo la popularidad entre el público.
Ningún enfoque es intrínsecamente más legítimo. Responden preguntas distintas.
La cifra más inusual de las nominaciones de este año podría ser 42
Las 11 nominaciones de Madonna la convierten en la líder numérica de la edición de 2026.
Pero 42 años podría ser la cifra que mejor explica por qué las nominaciones son inusuales.
En 1984, MTV ayudaba a determinar qué videos musicales veían los estadounidenses. En 2026, prácticamente cualquier espectador puede reproducir casi cualquier video bajo demanda, y los premios de la cadena se distribuyen simultáneamente por televisión abierta, cable, streaming y redes sociales.
Los VMAs sobrevivieron al volverse menos dependientes del medio para el cual se crearon originalmente.
Madonna sobrevivió como artista a esa misma transición.
Swift, entretanto, llega a la ceremonia en posición de establecer otro tipo de récord de longevidad con su próxima victoria.
Esto confiere a los premios de septiembre una simetría histórica inusualmente clara: la artista que ayudó a dar relevancia cultural a los primeros VMAs encabeza ahora las nominaciones 42 años después, mientras que una artista de la era del streaming necesita una victoria para convertirse en la intérprete con más premios en la historia de los VMAs.