El fundador de Meta expone una filosofía rectora para la superinteligencia y promete agentes personales de IA gratuitos, supervisión de la junta directiva para el lanzamiento de modelos y un nuevo fondo para las comunidades donde se ubican centros de datos.

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El manifiesto de Zuckerberg sobre la IA: el CEO de Meta promete poner la superinteligencia al alcance de todos
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Mark Zuckerberg publicó un extenso ensayo filosófico titulado «El futuro es para todos: el camino hacia un futuro positivo con la IA», en el que expone la visión de Meta sobre cómo deberían desarrollarse y distribuirse los sistemas de superinteligencia artificial. El ensayo marca una clara diferencia entre su enfoque y el de los laboratorios de IA rivales.

El argumento central: distribuir el poder, no concentrarlo

Zuckerberg estructura el ensayo en torno a lo que denomina la «pregunta decisiva» de la era de la IA: ¿la superinteligencia quedará centralizada en manos de unas pocas instituciones o se distribuirá como una herramienta que empodere a todos? Rechaza la idea de que la seguridad requiera concentrar el poder de la IA en un pequeño número de actores «ilustrados» y sostiene que la historia demuestra que el poder concentrado y sin controles rara vez produce buenos resultados. En cambio, propone una filosofía de tres pilares: el empoderamiento individual como fuente de prosperidad; la invención, no la automatización, como propósito principal de la IA; y un «equilibrio de poder» competitivo, similar al sistema democrático de frenos y contrapesos, como verdadero fundamento de la seguridad.

También critica directamente la retórica catastrofista habitual entre otros desarrolladores de IA. Afirma que resulta incoherente advertir que la IA destruirá empleos y hará irrelevantes a los seres humanos mientras se compite por desarrollarla, y califica de «inherentemente problemática» la idea de que la seguridad de la IA exige una concentración extrema de poder.

Lo que Meta está construyendo en concreto

El ensayo enumera varios compromisos concretos que Meta afirma estar impulsando:

• Un agente personal de IA para todos: un asistente disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana, que comprenda sus objetivos y gestione la salud, la carrera profesional, las finanzas, las relaciones y los pasatiempos, con una sólida privacidad de extremo a extremo —comparable al cifrado de WhatsApp— para que ni siquiera Meta pueda acceder a sus datos. Podría utilizarse en distintos dispositivos, incluidos lentes inteligentes.
• Herramientas de creación para personas comunes: Zuckerberg menciona a su hija de 8 años, quien programa y produce videos que antes requerían habilidades profesionales, y presenta estas capacidades como «superpoderes para inventar» al alcance de todos.
• Una economía más emprendedora: dado que la IA reduce el costo de crear empresas, pronostica más compañías, mayor crecimiento económico y, contrario a los temores, más empleo con el tiempo, no menos.
• Tutorías personalizadas gratuitas, con un nivel equivalente al de un doctorado, para cualquier persona, destinadas a reducir la brecha entre los estudiantes cuyas familias pueden pagar tutores privados y aquellos cuyas familias no pueden hacerlo.
• Aceleración científica, incluidos modelos biológicos de código abierto del Chan Zuckerberg Biohub orientados al descubrimiento de fármacos. Zuckerberg reitera el objetivo que comparte con Priscilla Chan de ayudar a «curar o prevenir todas las enfermedades durante este siglo».
• Acceso gratuito o de bajo costo, con un sistema dinámico de subastas destinado a garantizar el precio más bajo posible para el acceso pagado a capacidad de cómputo.

Una respuesta directa a los riesgos

En lugar de eludir los peligros de la IA, Zuckerberg aborda directamente varios de ellos:

• Empleo: sostiene que no existe ninguna regla según la cual la automatización deba avanzar más rápido que el desarrollo de las habilidades de las personas y pronostica que surgirán nuevas categorías laborales —como «biólogos personales» o «creadores de mundos»—, en consonancia con transiciones tecnológicas anteriores.
• Centros de datos y comunidades: Meta está creando un «Fondo El Futuro Es Para Todos», vinculado a un modelo de «Pacto Comunitario». Como ejemplo, cita la parroquia de Richland, Luisiana, donde, según informes, los docentes recibieron este año bonificaciones de $50,000 provenientes de ingresos fiscales vinculados a un centro de datos de Meta. También menciona un nuevo programa de capacitación para trabajadores de oficios, cuyo nombre oficial es «America’s Workforce Academy». Meta se compromete además a construir su propia infraestructura energética y a alcanzar un balance hídrico positivo —es decir, reponer más agua de la que consume— para 2030.
• Ciberseguridad y bioterrorismo: sostiene que una amplia distribución de las capacidades defensivas de la IA hace que los sistemas sean más seguros en general. También propone que los laboratorios de vanguardia compartan con el gobierno de Estados Unidos puntos de control intermedios del entrenamiento de modelos, para que las autoridades puedan reforzar con anticipación la infraestructura crítica en lugar de esperar hasta el lanzamiento público.
• Extralimitación gubernamental: promete un modo completamente privado para los agentes personales de IA, al que ni siquiera Meta pueda acceder, concebido como salvaguarda contra la vigilancia y la tiranía.
• Competencia entre Estados Unidos y China: Zuckerberg califica la IA como «probablemente la industria más competitiva de la historia». Advierte que incluso un retraso de un mes en los lanzamientos podría hacer que se ceda terreno a rivales geopolíticos y sostiene que Estados Unidos debe ampliar con mayor rapidez su capacidad energética y de centros de datos. Señala que, según informes, China incorpora a su red más de 1 gigavatio de nueva capacidad nuclear en cada intervalo de dos semanas. También defiende mantener los controles a la exportación de chips destinados a laboratorios extranjeros.
• Riesgo existencial o derivado de la superinteligencia: se opone a depender de una única «superinteligencia benevolente» y, en cambio, sostiene que la verdadera salvaguarda consiste en contar con numerosos sistemas de IA que compitan entre sí y estén alineados con los objetivos de cada usuario, no con los valores de una empresa o un gobierno.

Un compromiso de gobernanza

En particular, Zuckerberg afirma que Meta otorgará a su junta directiva independiente la facultad de aprobar los criterios de seguridad para el lanzamiento de modelos de IA y de revisar si los lanzamientos cumplen esas normas, lo que supondría un contrapeso a su propia autoridad como CEO fundador con control de la empresa. También confirma que Meta reanudará «pronto» el lanzamiento de modelos de IA de código abierto, ahora que Meta Superintelligence Labs está en funcionamiento, y presenta el código abierto como esencial para impedir que el poder de la IA se concentre en un puñado de empresas o gobiernos.