Un reemplazo de rodilla que cuesta unos $16,000 con un plan de Blue Cross Blue Shield en Catawba Valley Medical Center, en Hickory, Carolina del Norte, cuesta aproximadamente $40,000 por el mismo procedimiento y con el mismo plan en Mission Hospital, en Asheville, a una hora de distancia en auto, según KFF. Economistas de la salud atribuyen la diferencia a una fusión de 1998 que dejó a Asheville con un único sistema hospitalario dominante.

La disparidad ya no es solo anecdótica. Desde 2021, los hospitales deben publicar los precios negociados en virtud de una norma de divulgación de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), y desde entonces la agencia ha endurecido esos requisitos al exigir que los hospitales informen los montos reales autorizados correspondientes a la mediana y a los percentiles 10 y 90, en lugar de estimaciones, según los CMS. Esos datos, recopilados por la firma de información de precios Serif Health, permiten ahora a los investigadores medir directamente los costos de la consolidación para pacientes y empleadores, según KFF.

El patrón se repite en otros lugares: en Melbourne, Florida, Holmes Regional Medical Center, que forma parte de Health First, el sistema dominante en el condado de Brevard, cobró a la aseguradora Cigna el doble de lo que cobró este año un hospital situado dos horas al norte por el mismo reemplazo de rodilla. En Colorado, Banner North Colorado Medical Center le facturó a un paciente de UnitedHealthcare $20,000 más por la misma cirugía que un sistema ubicado una hora al sur, en Denver, según KFF.

Lo que muestra la investigación

La relación entre el poder de mercado y los precios más altos no es nueva, pero la evidencia ha aumentado. «Lo que muestran los datos con bastante claridad es que, cuando los hospitales tienen poder de negociación, tienden a cobrar precios más altos», dijo Zack Cooper, economista de la Universidad de Yale que ha estudiado los monopolios hospitalarios durante más de una década, según KFF. Cooper afirma que los precios hospitalarios han aumentado más rápido que los de cualquier otro sector económico durante los últimos 25 años, impulsados principalmente por la consolidación.

Las estimaciones académicas varían, pero apuntan en la misma dirección. Una síntesis de investigaciones sobre consolidación publicada en el Journal of Economic Perspectives determinó que, en general, las fusiones elevan los precios comerciales entre aproximadamente 6% y más de 20%, según una revisión de Policy Scientist. Una investigación sobre fusiones entre mercados halló aumentos promedio de 12,9%, que se elevaron a 16,3% en el caso de compradores en serie, según un resumen de la Universidad Brown, mientras que una síntesis de 2025 del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), citada por BPC, situó el rango entre 6% y 65%.

El estudio de larga duración de RAND sobre transparencia de precios hospitalarios ofrece un punto de referencia nacional: en 2022, los empleadores y las aseguradoras privadas pagaron a los hospitales un promedio equivalente a 254% de lo que Medicare habría pagado por los mismos servicios, según RAND. En Asheville, las cifras de RAND muestran que Mission Hospital facturó en 2024 el equivalente a 334% de las tarifas de Medicare, frente a 237% en Catawba Valley y un valor de referencia estatal de 280%, según KFF.

Cómo Asheville se convirtió en un caso de estudio

Mission Hospital se creó en 1998, cuando Carolina del Norte autorizó la fusión de los dos hospitales de atención de casos agudos de la ciudad, St. Joseph's Hospital y Memorial Mission Medical Center. Ante la previsión de que el sistema combinado adquiriría un poder desproporcionado para fijar precios, los reguladores exigieron que Mission aceptara límites al gasto y a los márgenes de ganancia, según KFF. En 2015, Mission presionó a la legislatura para que eliminara esas restricciones; tres años después, HCA Healthcare, la mayor corporación hospitalaria del país, compró Mission Health en su totalidad. «Esto puso un monopolio preconfigurado en manos de la mayor corporación hospitalaria con fines de lucro del mundo», dijo Mark Hall, profesor emérito de la Universidad Wake Forest que ha documentado la historia de la fusión, según KFF.

Los datos de Serif Health muestran que la diferencia abarca muchos procedimientos: por una biopsia de mama, UnitedHealthcare paga $7,500 en Mission, frente a $1,700 en Catawba Valley; por una reparación de hernia, paga $17,700 frente a $9,600, según el análisis de KFF. Un portavoz de UnitedHealthcare reconoció que los precios hospitalarios son «uno de los principales factores que impulsan el aumento de los costos de atención médica», mientras que un portavoz de Mission cuestionó las comparaciones por considerarlas engañosas y señaló que Mission tiene casi tres veces el tamaño de Catawba Valley y funciona como centro de traumatología de nivel 1 para una población de pacientes diferente.

Marcelle Crago, una enfermera que se desgarró el menisco mientras practicaba esquí de fondo, dijo que Mission le cotizó más de $9,000 por una cirugía para extirpar el cartílago dañado. Evitó esa factura al someterse al procedimiento en un centro ambulatorio independiente por menos de un tercio de ese precio, según documentos presentados ante la División de Protección al Consumidor de Carolina del Norte y descritos a KFF. Un abogado que representa a Mission y HCA dijo que los cobros reflejan el costo de sostener todo un episodio de atención, incluidas las inversiones en tecnología, capacitación y personal.

El costo termina afectando a todas las personas aseguradas

Los precios hospitalarios más altos no afectan solo a los pacientes que utilizan esos hospitales: las aseguradoras que enfrentan tarifas negociadas más elevadas generalmente trasladan el costo a todas las personas que compran cobertura mediante primas más altas. KFF ilustra este mecanismo con cifras que muestran que el costo total de un plan familiar patrocinado por el empleador aumentó a más de $27,000 en 2025, frente a $21,000 seis años antes. Katie Button, cofundadora de un restaurante, sostiene en una demanda colectiva de 2021 aún pendiente que, en la práctica, ha subsidiado el poder de Mission para fijar precios porque cualquier plan local debe incluir al hospital. «Estamos en esta situación porque no podemos elegir entre distintos hospitales», dijo Button. «No hay otra opción».

La actividad de fusiones no se ha desacelerado: los hospitales y sistemas de salud anunciaron 46 fusiones y adquisiciones el año pasado, cinco de ellas valoradas en más de $1 mil millones, según cifras de Kaufman Hall citadas por KFF.

La supervisión ha variado con el tiempo, no según el partido

La supervisión antimonopolio ha cambiado al compás de las prioridades federales, y la preocupación por la consolidación abarca a los dos principales partidos, en lugar de dividirse según líneas partidistas. La Comisión Federal de Comercio (FTC) intervino en apenas alrededor de 1% de las fusiones hospitalarias entre 2002 y 2020, según un estudio de Yale citado por KFF. La actual administración revocó una directriz de 2021 que instaba a las agencias a impugnar con mayor firmeza las fusiones perjudiciales. Sin embargo, el presidente de la FTC, Andrew Ferguson, emitió un memorando en marzo de 2026 para crear un grupo de trabajo sobre atención médica destinado a abordar la consolidación, que, según afirmó, ha provocado «precios más altos, menor calidad, menos acceso y transparencia, y ha frenado la innovación», de acuerdo con la FTC. Desde entonces, el grupo de trabajo ha respaldado impugnaciones contra cinco fusiones hospitalarias adicionales. Además, Oregón, California y Minnesota han aprobado, cada uno desde 2021, leyes destinadas a frenar las fusiones anticompetitivas, según KFF, aunque ninguna ha revertido la tendencia general.

Mission Hospital también ha sido objeto de escrutinio por la calidad de la atención. Inspectores estatales que trabajan para los CMS han determinado tres veces desde 2024 que existía una situación de «peligro inmediato» —la categoría asignada a problemas que suponen un riesgo inminente de lesión grave o muerte— en Mission. Entre esos casos figura el de una mujer de 88 años que se recuperaba de una cirugía de cadera y murió después de pasar una noche sin recibir una transfusión de sangre que necesitaba, según KFF. Un portavoz del hospital dijo que Mission ha propuesto un plan correctivo para atender las conclusiones.

La senadora estatal Julie Mayfield, quien ayudó a fundar la organización sin fines de lucro Reclaim Healthcare WNC, calificó a Asheville como una advertencia para otras comunidades que enfrentan una consolidación similar. «Los monopolios no regulados nunca han dado buenos resultados para el público», dijo, según KFF. Casi dos tercios de los adultos de todo el país dijeron en una encuesta de abril que les preocupa poder pagar la atención médica —una preocupación que, según sugieren las nuevas divulgaciones, tiene un factor cuantificable en muchas regiones—, de acuerdo con KFF.