Una corte federal de apelaciones, en una decisión dividida, ratificó la exigencia de Washington de que la mayoría de los planes de salud regulados por el estado que cubren la atención de maternidad también cubran el aborto. Así, la norma sigue vigente tras el argumento de una iglesia del área de Seattle de que imponía una carga al ejercicio de la libertad religiosa.

En una decisión de 2-1 emitida el 14 de septiembre, un panel de la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Noveno Circuito confirmó el fallo sumario a favor de funcionarios estatales en el caso Cedar Park Assembly of God of Kirkland v. Kreidler. La mayoría concluyó que la Ley de Paridad Reproductiva de Washington es neutral y de aplicación general y que, por tanto, debía someterse al examen de base racional, el cual superó. La corte también rechazó la reclamación separada de la iglesia sobre su autonomía religiosa.

La consecuencia inmediata es la continuidad, no una nueva obligación. La ley de Washington ya establece que todo plan de salud emitido o renovado en el estado que incluya cobertura de maternidad debe ofrecer una cobertura del aborto sustancialmente equivalente. Según el texto vigente de la sección RCW 48.43.073, la mayoría de los planes emitidos o renovados a partir del 1 de enero de 2024 tampoco pueden imponer costos compartidos por servicios de aborto, aunque la ley incluye excepciones vinculadas a requisitos federales y a determinados planes con cuentas de ahorro para gastos médicos.

La Oficina del Comisionado de Seguros de Washington explica que la exigencia se aplica a los planes de salud individuales y de empleadores regulados por el estado. Esa distinción es importante para consumidores y empleadores: por lo general, los planes de empleadores autofinanciados se rigen por la legislación federal y no por el código estatal de seguros. La agencia recomienda a los residentes revisar los documentos del plan o comunicarse con la aseguradora para determinar si una póliza en particular está regulada por el estado.

Cedar Park impugnó la ley porque su plan de salud para empleados cubre la atención de maternidad y, según la iglesia, no podía excluir la cobertura del aborto sin contravenir sus creencias. El panel de apelaciones determinó primero que la iglesia tenía legitimación para proseguir con el caso. En cuanto al fondo, la mayoría razonó que la ley regula la cobertura de seguros sin discriminar específicamente contra la práctica religiosa y que sus excepciones no crean una exención secular comparable que socave los fines declarados de la norma.

La jueza Consuelo Callahan discrepó en parte. Coincidió en que la iglesia tenía legitimación, pero habría permitido que su reclamación en virtud de la Cláusula de Libre Ejercicio siguiera adelante bajo un escrutinio más estricto, pues sostuvo que la estructura y las excepciones de la ley justificaban un examen constitucional más riguroso. El desacuerdo abre una vía clara para que la iglesia solicite una nueva audiencia ante un panel más amplio del Noveno Circuito o presente una petición ante la Corte Suprema de Estados Unidos, pero ninguna de esas medidas modifica automáticamente el efecto actual de la decisión.

Reuters informó después de la decisión que la iglesia estaba evaluando sus opciones y que el fiscal general de Washington celebró el resultado. A menos que intervenga una orden judicial posterior, las aseguradoras, los empleadores sujetos a la norma y los asegurados deberán seguir operando bajo las reglas estatales de cobertura vigentes mientras se tramita cualquier apelación adicional.

La decisión es vinculante en el caso federal y preserva directamente la ley de Washington. No crea una exigencia nacional de cobertura de seguros ni resuelve cómo podría evaluar otra corte una ley o un conjunto de exenciones sustancialmente diferentes.